La tan esperada red 5G ya está aquí y no ha sido recibida como se esperaba. Son muchas las interrogantes con respecto a la salud tanto humana como de los animales y seres vivos en general.

La red actual 4G/LTE en sus comienzos, también tuvo bastantes detractores por lo que no iba a ser diferente con este nuevo lanzamiento, a pesar de que los niveles de energía que requiere el 5G son mucho menores que los de su predecesora. Aunque llevamos un buen tiempo escuchando de esta nueva tecnología y sus beneficios, sigue siendo desconocida para la mayoría de las personas.

Las duda e interrogantes sobre la nueva tecnología 5G, iniciaron en junio del 2020, fecha tope para la liberación de la banda de 700MHz del espectro radioeléctrico que era utilizada por la TDT (Televisión Digital Terrestre), con la finalidad de que las grandes empresas de telecomunicaciones pujaran por lanzar sus redes 5G en esta nueva banda.

Temores de la población sobre la radiación

Desde el principio de los tiempos, los campos electromagnéticos han estado presentes, inclusive antes de que existiese el primer humano. El principal emisor de estos campos, es nuestro astro rey. La proliferación de antenas de telefonía móvil comenzó a mediados de los años 90, y para ese entonces a pesar de que se trabajaba con estándares internacionales para salvaguardar la salud de las personas, no era mucha la información que era ofrecida al respecto.

A pesar de que se están tomando todas las precauciones para la implantación de la tecnología 5G, son muchos los científicos que siguen con la negativa de su propagación, a pesar de que los estudios indican que no tienen ningún peligro para los seres vivos.

La principal preocupación de la población ha sido el desarrollo de ciertos tipos de cánceres por la exposición a las ondas electromagnéticas, utilizadas por las tecnologías móviles celulares. Según indicó la OMS – Organización Mundial de la Salud, «no se han establecido efectos adversos a la salud causados por el uso de teléfonos celulares«. Existen otros productos que tienen el mismo nivel de advertencia y que resultan más evidentes en su repercusión en la salud de los humanos, como las bebidas alcohólicas y el consumo de carnes procesadas, por ejemplo.

No existe peligro de radiación en la tecnología 5G

Lo que, si debemos tener claro, es que los campos electromagnéticos de radiofrecuencia podrían ser perjudiciales si se está expuesto a largas horas frente a ellas. Esto podría provocar dependencia, malas posturas, problemas musculares, hábitos poco saludables, problemas psicosociales, depresiones y malos hábitos alimenticios, que a la final no son atribuibles a las radiaciones electromagnéticas.

La OMS en una revisión de la norma de 2014, aseguraba que “hasta la fecha, no se ha confirmado que el uso de teléfonos móviles, tenga efectos perjudiciales para la salud”. En un documento publicado a comienzos del año 2020 a cerca de la tecnología 5G, se insiste que “no existe evidencia alguna que demuestre que las ondas electromagnéticas sean perjudiciales para la salud”.

Si algo debemos tener claro, es que, desde hace ya un buen tiempo, hemos estado expuestos a estas ondas, y una prueba de ello, son algunos canales de televisión que usan bandas de radio que durante décadas han demostrado su inocuidad, como son la UHF o la VHF o emisoras de radio en banda FM.

Las antenas tradicionales que trabajan con 4G irradian energía hacia todas las direcciones con bastante intensidad. El funcionamiento del 5G será diferente, ya que esta tecnología busca al dispositivo, es decir, envía una señal más específica hacia el móvil que lo solicite con menos intensidad de la que usan las antenas mencionadas anteriormente.

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